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Pasantías

Informe pasantía Comisión Nacional de Acreditación de Pregrado (CNAP), Chile.
Pablo Tovillas.

Introducción

Entre los días 2 y 6 de octubre de 2006 participé en calidad de observador de distintas actividades organizadas por la Comisión Nacional de Acreditación de Pregrado (CNAP) en el marco de mi pasantía en dicho organismo. La misma contó con el financiamiento de la Red Iberoamericana para la Acreditación de la Educación Superior (RIACES) y los fondos fueron transferidos al CINDA, con sede en Santiago de Chile.

Quisiera resaltar la excelente combinación entre profesionalismo y calidez humana de todo el equipo de la CNAP conducido por su Secretaria Técnica, la Dra. María José Lemaitre, que estuvo siempre dispuesto a orientarme hacia un mejor entendimiento de las distintas actividades que llevan adelante. También deseo agradecer las gestiones realizadas por CONEAU y su equipo técnico para que esta pasantía se realizara.

La actividad central consistió en una visita a una universidad privada (Universidad del Desarrollo) en el marco de su proceso de acreditación institucional. Se participó, como actividad complementaria, en una visita a una universidad pública (Universidad de Playa Ancha) en el contexto de un proceso de acreditación de carreras de pregrado del área de Educación.

El informe consistirá, en primer lugar, en una reseña de la filosofía de la acreditación institucional implementada por la CNAP. En segundo lugar, se relatará la experiencia de la visita propiamente dicha junto al equipo de evaluadores a la Universidad del Desarrollo. Por último, se hará una breve referencia a la experiencia en la Universidad de Playa Ancha.

El proceso de acreditación institucional en Chile

La CNAP forma parte del Programa de Aseguramiento de la Calidad y Equidad de la Educación Superior. Uno de sus componentes es el Aseguramiento de la Calidad, que tiene por objeto establecer un sistema voluntario de acreditación, orientado a las instituciones de educación superior que gozan de autonomía, a través del funcionamiento de la CNAP.

Dicha Comisión se constituyó formalmente en marzo de 1999, cuenta con 14 miembros y una Secretaria Técnica. Sus funciones centrales son: a) llevar a cabo procedimientos experimentales de acreditación de carreras profesionales y técnicas y programas de licenciatura pertenecientes a instituciones autónomas; b) elaborar una propuesta acerca de un sistema permanente de acreditación. Además, la CNAP ha desarrollado dos funciones complementarias a las anteriores: la capacitación y asistencia técnica a instituciones de educación superior y la de diseño de un sistema de información pública. La primera consistió en un conjunto de acciones tendientes a colaborar en la instalación de capacidades necesarias para que las propias instituciones se hagan cargo de supervisar y mejorar la calidad del trabajo que realizan en el ámbito de la autoevaluación y acreditación.

La orientación que asume el proceso de acreditación institucional en Chile llevado adelante como proyecto piloto por la CNAP enfatiza que la calidad institucional es responsabilidad de las propias instituciones y no de un organismo externo al sistema. Esta idea parte del supuesto de que las instituciones que quieren acreditarse cuentan con políticas y mecanismos eficaces de autorregulación. En otras palabras, que las instituciones tienen propósitos explícitos, que dichos propósitos satisfacen los requerimientos básicos propios de una institución de educación superior, que organizan sus actividades en pos de lograr los propósitos y que verifican periódicamente, mediante distintos tipos de mecanismos, el grado de avance de los resultados ajustando sus acciones de acuerdo a dicha verificación.

De esta manera, el objetivo del proceso es la evaluación, promoción y garantía pública de los procesos de autorregulación de las instituciones universitarias en áreas determinadas, para lo cual se evalúa la existencia formal y la aplicación sistemática de las políticas y mecanismos que tienen como fin el cumplimiento de los propósitos institucionales.

Este tipo de acreditación institucional se preocupa tanto por los procesos como por los resultados. Se centra en la evaluación de mecanismos, su grado de formalización, su relación con los propósitos a que apuntan, la capacidad de la institución para aplicar dichos mecanismos de forma consistente y sistemática, la manera en que su aplicación promueve la revisión de los propósitos y desarrollar planes de mejoramiento, y el grado en que favorecen el aprendizaje institucional. Pero un análisis de dichos mecanismos sería incompleto si no se analizaran los resultados obtenidos. Para esto se requiere establecer indicadores cuantitativos y cualitativos acerca del desempeño institucional, su evolución en el tiempo y su comparación con los propósitos establecidos por la propia institución.

El proyecto piloto considera como áreas mínimas de evaluación la gestión institucional y la docencia de pregrado ofrecida por las instituciones. Las instituciones pueden optar también por áreas adicionales como ser docencia de posgrado, investigación, vinculación con el medio, educación continua, etc.

Etapas del proceso de acreditación institucional

  1. Evaluación Interna:el proceso se inicia en esta etapa y consiste en el análisis de las políticas y mecanismos institucionales destinados a asegurar la calidad de la gestión institucional y la docencia de pregrado. Asimismo, el análisis debe contemplar los resultados de la aplicación de dichas políticas y mecanismos.
  2. Evaluación Externa: sobre la base del informe de evaluación interna, un equipo de evaluadores visitan la institución y efectúan una auditoría académica (revisión de los mecanismos de autorregulación), con el fin de establecer si la institución cuenta con políticas y mecanismos de autorregulación apropiados, y si el funcionamiento de éstos contribuye a asegurar su calidad en las áreas definidas.
Decisión de acreditación: el proceso culmina con un pronunciamiento por parte de la CNAP referido a la institucinalización y la aplicación eficaz de las políticas y mecanismos institucionales de aseguramiento de la calidad de sus principales funciones. La acreditación institucional puede ser otorgada por un máximo de 7 años.

Areas mínimas de evaluación: gestión institucional y docencia de pregradoAspectos que se consideran para la gestión institucional :

  1. La estructura y organización institucional, tomando en consideración la normativa y distribución de las funciones al interior de la institución, así como el control de las mismas.
  2. El sistema de gobierno, considerando las diversas instancias de toma de decisiones, a nivel central y en las distintas unidades de la institución.
  3. Las normas y procedimientos asociados a la selección, contratación, evaluación y perfeccionamiento del personal directivo, académico y administrativo de la institución.
  4. La planificación, ejecución y control de recursos materiales y financieros de la institución, en función de los propósitos y fines institucionales.
  5. Los mecanismos de diagnóstico, planificación, seguimiento y ajuste de las prioridades de desarrollo definidas por la institución
  6. La disponibilidad de información necesaria para responder a los requerimientos de la gestión (capacidad de análisis institucional).

Aspectos que se consideran para la docencia de pregrado:

  1. Diseño y provisión de carreras y programas (decisiones acerca de la oferta de carreras y su pertinencia, apertura de sedes, definición y revisión de perfiles de egreso, diseño curricular, asignación de recursos, seguimiento de los resultados).
  2. Proceso de enseñanza (sistemas de selección y admisión, métodos pedagógicos, procedimientos de evaluación del aprendizaje, uso de tecnologías).
  3. Dotación académica/docente (estrategias de reclutamiento, evaluación, seguimiento, perfeccionamiento, renovación).
  4. Estudiantes: progresión, servicios, seguimiento de graduados.
  5. Utilización de los procesos o resultados de la investigación para mejorar la calidad de la docencia impartida.

El Comité de Evaluación Externa

Los integrantes del Comité son seleccionados del registro conformado para evaluación institucional y deberán ser aprobados por la institución. Se compone de un Presidente y al menos dos integrantes adicionales, uno de los cuales es extranjero. El CNAP designa a un Secretario Técnico entre su personal que acompaña al Comité en la etapa previa a la visita, a la visita propiamente dicha y en el trabajo posterior.

Elementos de juicio para la evaluación por parte del equipo de evaluadores

La evaluación tiene como fin concluir para las distintas áreas mínimas y optativas, el grado en que la institución satisface los siguientes criterios:

  • Cuenta con propósitos y fines institucionales apropiados y claros, que orientan adecuadamente su desarrollo.
  • Cuenta con políticas y mecanismos formalmente establecidos para el aseguramiento de la calidad y el cumplimiento.
  • Presenta evidencias de que sus políticas y mecanismos de aseguramiento de la calidad se aplican sistemáticamente en los diversos niveles institucionales, de modo eficiente y eficaz.
  • Presenta evidencias de resultados concordantes con los propósitos declarados de la institución y cuatelados mediante las políticas y mecanismos de autorregulación.
  • Demuestra que tiene capacidad para efectuar los ajustes y cambios necesarios para mejorar su calidad y avanzar consistentemente hacia el logro de sus propósitos institucionales.

Visita de acreditación institucional a la Universidad del Desarrollo

El Comité de Evaluación Externa estaba compuesto por Patricio Ortúzar (Presidente), Cecilia Sepúlveda, Jaime Torrealba y Alberto Roa (evaluador extranjero). El Secretario Técnico de la CNAP era Pablo Astudillo.

Como observador participé de las reuniones que tenían como objetivo la evaluación de la gestión institucional. La agenda se cumplió tal como estaba prevista. La primera reunión se mantuvo con el Rector de la Universidad, quien desarrolló la historia del proyecto institucional, los cambios que se produjeron en la institución desde su creación (apertura de sedes, nuevas carreras, etc.), y la proyección a futuro. Siendo la acreditación institucional un proceso voluntario, el Rector destacó la necesidad de contar con un diagnóstico institucional que les permita avanzar en aspectos tales como la formalización de procedimientos y la incorporación reciente del área de salud.

Se continuó con reuniones con los siguientes actores:

  1. Equipo que condujo la autoevaluación;
  2. Vicerrector económico y equipo;
  3. Consejo Directivo;
  4. Vicerrector académico y equipo;
  5. Directores y Decanos;
  6. Estudiantes.

Una vez finalizada la ronda de entrevistas de cada día de trabajo, el Comité se reunía en una sala especialmente acondicionada para tal fin en la Universidad y allí se debatían los aspectos relevados, las primeras impresiones y la necesidad de fortalecer el análisis con preguntas que hicieran foco en las problemáticas hasta el momento detectadas.

Para evaluar la función gestión, el Comité de Evaluadores cuenta con una guía suministrada por la CNAP. Dicho instrumento parte de una definición de lo que es la gestión institucional: “Por gestión institucional se entiende el conjunto de políticas y mecanismos destinados a organizar las acciones y recursos –materiales, humanos y financieros- de la institución, en función de sus propósitos y fines declarados. Considera la organización y estructura institucional, el sistema de gobierno y la administración de recursos, materiales y financieros”.

La guía cuenta también con una serie de 11 dimensiones (con posibilidad de agregar alguna otra que el Comité considere pertinente para la especificidad de la institución) y los pares deben indicar si el cumplimiento es total, satisfactorio, suficiente, escaso, si no cumple, si no hay información o si no es aplicable.

Asimismo, para cada una de las calificaciones la guía suministra una definición para que los pares evaluar con mayor precisión. Por otra parte, la guía permite de cierta forma “uniformar” la mirada sin ir en desmedro de la particular visión de cada uno de los pares. En otras palabras, la guía constituye un referente para los pares y para la propia CNAP.

Cada calificación significa lo siguiente:

Totalmente

La institución cumple sustancialmente con el aspecto en evaluación. 

Satisfactorio

La institución cumple con el aspecto en evaluación en la mayoría de los casos, y en aquellos en que presenta deficiencias, cuenta con un plan de acción para superarlas en un plazo razonable.

Suficiente

Si bien hay debilidades, el aspecto en evaluación se cumple en un nivel básico aceptable. La institución está en un proceso de identificar y corregir sus deficiencias, pero el plan de acción es todavía incipiente y su cumplimiento debe ser verificado.

Escaso

El cumplimiento del aspecto en evaluación no es sistemático, aun cuando pueda darse en algunas áreas de la institución. La identificación de las acciones necesarias de mejoramiento y el plan de acción no están logrados, aunque puede haber acciones aisladas al respecto.

No se cumple

El aspecto en evaluación no se cumple. Hay un componente discrecional que impide verificar el logro de los propósitos establecidos. Hay buenas intenciones, que no logran concretarse.

s/i   -   n/a

Sin información;  o  no aplicable.

Las dimensiones de la gestión institucional a evaluar son las siguientes:

  1. La institución tiene claramente definidos sus propósitos, metas y objetivos, los que permiten establecer prioridades, verificar su cumplimiento y orientar el desarrollo y aplicación de los mecanismos de aseguramiento de la calidad.
  2. Los propósitos institucionales están expresados en metas verificables, conocidas por los principales actores.
  3. La estructura institucional es funcional a los propósitos institucionales, y existen mecanismos apropiados y eficaces para controlar su funcionamiento.
  4. Existen y se aplican eficazmente políticas y mecanismos para la organización de los recursos humanos que permiten seleccionar, contratar, desarrollar, evaluar y promover al personal directivo, académico y administrativo de la institución en función de los propósitos de la misma.
  5. Existen y se aplican eficazmente políticas y mecanismos para identificar, desarrollar, evaluar, actualizar y velar por el uso eficaz de los recursos físicos y materiales (infraestructura, equipos y recursos didácticos) en función de los propósitos institucionales.
  6. Existen y se aplican eficazmente políticas y mecanismos para la obtención, manejo y control de los recursos financieros necesarios, de modo de asegurar la viabilidad del desarrollo actual y futuro de la institución en los términos planteados por su propio plan de desarrollo.
  7. La institución cuenta con un diagnóstico acerca de las condiciones del medio interno y externo que afectan su desarrollo, y lo utiliza para efectuar ajustes y correcciones a su plan de desarrollo.
  8. Existen mecanismos claros y formalmente definidos para verificar el cumplimiento de los propósitos y metas institucionales en las principales áreas del quehacer institucional.
  9. La institución cuenta con una base sólida de información válida y confiable sobre los distintos procesos institucionales, que utiliza para tomar decisiones fundadas y avanzar hacia el logro de los propósitos definidos.
  10. Las políticas y mecanismos existentes para verificar y ajustar el cumplimiento de los propósitos y metas se aplican sistemáticamente en todos los niveles institucionales.
  11. Es posible verificar un avance sostenido hacia el logro de los propósitos institucionales.

Al final del segundo día de visita, cuando los pares ya habían entrevistado a la casi totalidad de los actores elegidos para evaluar la gestión institucional, se realizó una reunión conjunta con el fin de discutir y completar la grilla que propone la guía de la CNAP. Cabe destacar que el comité en pleno participó prácticamente de todas las reuniones. Esto facilitó el debate ya que todos los pares contaban con información de primera mano sobre todas las entrevistas mantenidas. El Comité arribó a la conclusión que la Universidad bajo análisis cumplía de manera satisfactoria con los distintos criterios que propone la guía para la evaluación. En términos globales hubo un consenso generalizado para arribar a esta conclusión.

Experiencia de acreditación de carreras de educación

La CNAP convocó a un Comité Técnico de Educación con el fin de elaborar los criterios de evaluación de carreras de Educación. Los criterios establecidos definen expectativas que deben satisfacer las unidades responsables de la carrera, en el marco de sus propias definiciones y de la misión y de las orientaciones generales de la universidad, las que se concretan en un perfil profesional y una estructura curricular particular.

El documento fija 9 criterios generales de evaluación, desglosados en diversos estándares en los que se utiliza la expresión debe, para aquellos aspectos cuyo cumplimiento es indispensable de cumplir para la acreditación del programa, y la expresión debiera para aquellos cuyo cumplimiento es recomendable.

A continuación se detallan los 9 criterios, sin desglosar los estándares para cada uno de ellos:

  1. Propósitos de la carrera. La unidad responsable de la carrera de educación debe contar con una declaración explícita de propósitos claramente definidos y susceptibles de verificación posterior, concordante con la misión y propósitos de la universidad a la que pertenece. El programa o carrera debe contar con una clara definición de sus fines y objetivos, incluyendo el perfil y los estándares de egreso del profesional que pretende formar y de los conocimientos y habilidades vinculadas al grado académico que otorga. Deben existir mecanismos que permitan evaluar el logro de los propósitos definidos.
  2. Integridad institucional. La unidad debe estar en condiciones de avanzar responsablemente en la tarea de cumplir sus propósitos institucionales. Debe proporcionar información completa, clara y realista a sus miembros y a los usuarios de sus servicios.
  3. Estructura organizacional, administrativa y financiera. La unidad debe demostrar que dispone de un adecuado y coordinado sistema de gobierno que permita una eficaz gestión institucional, incluyendo mecanismos para evaluar el grado de cumplimiento de sus metas y objetivos.
  4. Perfil profesional y estructura curricular. La unidad debe establecer con claridad el perfil profesional, tomando en consideración tanto sus propósitos y orientaciones generales como la definición y perfil establecido en el documento “El perfil del educador egresado de la Formación Inicial Docente”. Asimismo, debe estructurar el currículo en función de los estándares que se derivan de dicho perfil profesional.
  5. Recursos Humanos. La unidad debe contar con mecanismos apropiados para asegurar la dotación académica adecuada en número, dedicación y calificaciones, que le permita cubrir el conjunto de funciones definidas en sus propósitos. La unidad debe tener criterios claros y conocidos para la selección, contratación, perfeccionamiento y evaluación de su personal académico y administrativo.
  6. Proceso de enseñanza-aprendizaje. La unidad debe poseer criterios de admisión claramente establecidos, públicos y apropiados a las exigencias de su plan de estudios. El proceso de enseñanza debe tomar en cuenta las competencias de los estudiantes y los requerimientos del plan de estudios, proporcionando oportunidades de aprendizaje teóricas y prácticas. La unidad debe demostrar que los mecanismos de evaluación aplicados a los estudiantes permiten comprobar el logro de los objetivos planteados en el programa de estudios.
  7. Resultados del proceso de formación. La unidad debe hacer un seguimiento de sus procesos académicos (tasas de retención, de aprobación, de titulación, tiempo de egreso, niveles de exigencia) e introducir cambios cuando sea necesario.
  8. Infraestructura, apoyo técnico y recursos para la enseñanza. La unidad debe proporcionar  las instalaciones y recursos necesarios para la enseñanza (infraestructura física, instalaciones, laboratorios, talleres, biblioteca, equipamiento, etc.), apropiados en número y suficientemente actualizados que sean requeridos para satisfacer plenamente sus propósitos, lograr los resultados de aprendizaje esperados y cumplir su proyecto de desarrollo. Debe asimismo demostrar que el proceso de enseñanza considera el uso adecuado y frecuente de recursos.
  9. Vinculación con el medio. La unidad debe mantener vínculos con el medio, en el ámbito disciplinario, interdisciplinario y profesional que le corresponde, con el fin de que la formación de los profesores sea pertinente y actual. Los vínculos con el medio debieran expresarse a través de actividades de investigación, extensión y/o servicios, las que deben considerar los desafíos del sistema educacional y del entorno relevante de la unidad.

El equipo de evaluadores que participó de la acreditación de las carreras de educación de la Universidad de Playa Ancha estaba compuesto por aproximadamente 25 pares, acompañados por 8 secretarios técnicos de la CNAP. En esta oportunidad participé de las reuniones que se concentraban en los aspectos institucionales de las unidades bajo evaluación. De esta manera participé de la primera reunión con el Rector saliente y con el Rector entrante y todo su equipo de gestión. Luego de una reunión con el Vicerrector Académico, con el Consejo Académico, con Decanos de Facultad, con el responsable de acreditación institucional y con el comité de autoevaluación por carreras. Las preguntas de los pares se concentraban en relevar los aspectos del contexto institucional de las carreras, indagando sobre las políticas y mecanismos institucionales con que cuenta la Universidad para asegurar el cumplimiento de sus propósitos y metas institucionales de manera eficaz.

Nota final

Tanto en la experiencia de acreditación institucional como la de acreditación de carreras en las que participé se puede observar un rasgo común vinculado a la orientación que asume la CNAP como organismo público para asegurar la calidad del sistema: es un modelo que integra dos procesos de regulación. Por una parte los mecanismos de autorregulación institucional y las normas y criterios de evaluación propios de las instituciones, y por otro, la acción tutelar del estado a través de un organismo externo cuya función es otorgar garantía pública de cumplimiento de dichas normas y criterios.

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